yo soy yo

Sunday, September 14, 2008


Monday, September 08, 2008

ELLA O TÚ

De repente, un cambio de postura. Sin previo aviso, su lado de la cama está frío y ella se ahoga entre las sábanas. No era eso lo que tenía que ocurrir; ayer se despedían con un "te quiero" tan gordo que no les cabía en la boca, vigoroso, que se deslizaba de sus labios sin más, sin pensar ni querer evitarlo, después de empacharse con miradas desde los extremos de la mesa. No está demasiado segura de cual es la situación porque tanta rapidez no le ha dado tiempo a asumir su nuevo papel en la escena desconocida. Así que simplemente se limita a esperar la llegada de una voz que le susurre el guión. Pasan los días, y es consciente de que ha perdido las riendas de una vida que ya no reconoce como propia y de que la tristeza empieza a hacerse con su cara. No puede evitarlo, no siempre se puede. A veces, descubre sus ojos llenos de lágrimas, pero sólo se da cuenta cuando se busca en el espejo, no más, deseando que el cristal le devuelva su nombre. Y como eso no sucede, viste faldas más cortas y maquilla más su cara, aunque sabe que nadie la reconocerá. Se disfraza de Sara, de Jimena o quizá de una exótica Fabiola que simula un mal acento de algún perdido lugar, pero nunca nunca nunca de Ella.